domingo, 28 de febrero de 2010

La nueva muerte del autor

Aunque el ensayo de Suso de Toro se refiere a España creo que toca temas que nos atañen desde la periferia cultural. Me parece interesante sobre todo la idea del nacionalismo como una operación comercial y el rol de los escritores ante los proyectos políticos de las últimas dos décadas. Costa Rica no escapa de ciertas similitudes, pienso por ejemplo en la crisis editorial de finales de los ochentas y casi todos los noventa, pues claramente la literatura fue expulsada de la agenda política de los partidos en el poder. Pienso en las noticias del FIA que señalan la ausencia de escritores como parte del festival. Y claro, podemos volver a los premios nacionales...

6 comentarios:

Juan Murillo dijo...

Uriel, no venía el link. ¿Dónde se encuentra el ensayo?

Uriel Quesada dijo...

Creo que la tecnología me está matando, pues el link aparece en el borrador de la entrada, pero no en la entrada misma.

Aquí va: http://www.elpais.com/articulo/opinion/va/ser/escritor/elpepuopi/20100228elpepiopi_5/Tes

J.P. Morales dijo...

Pues en efecto, es una realidad muy similar a la nuestra. Él mismo dice que en América pasa parecido. De verdad que es grave cómo se van estandarizando los gustos y se crean mercados unificados que solo leen más de lo mismo. Un profesor de la UNA una vez me decía que no hay que desterrar al best seller porque en estos tiempos en que nadie lee, hay que lograr mantener leyendo a la gente, sin importar qué, pero que se entretenga leyendo, para que no deje de leer. Eso me parece atroz, es resignarse a que la literatura sea un simple y sencillo entretenimiento, antes que un verdadero arte, un vehículo de ideas y sentimientos verdaderamente humanos. Con opiniones así veremos cómo nuestro oficio se convierte cada vez más en un negocio y, lo que es peor, en un negocio que no nos beneficia precisamente a nosotros. Pura vida por el ensayo, está muy bueno.

Juan Murillo dijo...

A esta nota la subyacen dos presupuestos que yo noto muy extendidos, a saber: 1- que se puede vivir de la literatura (literaria) y 2- que el éxtio de un escritor depende de que lo lean muchas personas.

Ambos presupuestos nacen de la necesidad y el deseo de los escritores de literatura (disculpen el pleonasmo que imagino entienden) de vivir de lo que hacen. Y es natural que así sea, pero ¿qué tan ciertos son estos presupuestos?

No es cierto que hubo una época en que todos los autores vivían de lo que escribían. Esta es probablemente una fantasía nuestra. Lo más probable es que siempre hubo unos cuantos ungidos por la prensa que tenían réditos mientras que los demás se la veían a palitos ejerciendo en la academia o el periodismo u otras profesiones.

Tampoco creo demasiado en que el éxito de una obra se pueda medir por la cantidad de sus lectores.

Pareciera que este conjunto de presupuestos sobre el éxito son los que nos dicta el mercado, el cual, ya se sabe, es el escenario equivocado para el arte.

el tuerto dijo...

Varios detalles:

1) En las discusiones sobre edición los españoles se encuentran debatiendo sobre el libro digital frente al impreso; para ello formulan hipótesis bastante antojadizas del tipo "la muerte del libro" y demás.

El tema de fondo en esas discusiones no es el libro o la literatura, sino el modelo de negocios que habrán de seguir las editoriales; no está demás recordar que en España más del 50% (creo que el número exacto sube al 80%) del mercado editorial está tomado por Planeta. En síntesis, hay intereses transnacionales y monopólicos de por medio.

2) Sobre los best-sellers, me gustaría recordar a Barthes, ya que el título de esta entrada lo recuerda: según este las obras de masas reflejan la verosimilitud de una época y por ello son consumidas por grandes cantidades del público. Así, pues, no hay que despreciarlas de buenas a primeras. Por lo demás, la idea de una literatura original, de una literatura (literaria) como dice Juan, es tan decimonónica como la idea del autor nacional o de la literatura nacional mencionada en el artículo.

3) El artículo habla de comptencia entre autores, me parece que esto es una confusión: quienes compiten por el público en un mercado son las editoriales.

En síntesis: sí, muy interesante el artículo como los hay muchos en los medios españoles sobre este tema; sin embargo, transplantar estas ideas directaente a Costa Rica no me resulta lo más adecuado. Creo que debieramos debatir cuáles de estas ideas se adaptan al medio; por ejemplo:

1) La crisis de las editoriales estatales.
2) El vínculo entre ideología política y literatura.
3) El consumo del libro.
4) Uso de la red en la difusión del literatura. (Lo cual no implica discutir el e-book, pues me parece muy lejano en nuestro medio una discusión sobre edición en papel o digital)
5) Situación de la crítica NO periodística.

Si a alguien se le ocurren otros que los apunte.

(Gracias por publicar algo más, tenía mucho tiempo sin leer algo acá y ya hacía falta)

J.P. Morales dijo...

Muy cierto lo señalado por Juan y eltuerto también. Respecto al asunto de los bestsellers, yo no los desprecio de buenas a primeras. De hecho, hice mal en llamarle así a lo que pretendía referir. Sería más adecuado decir literatura comercial, aunque esta manera también sea muy ambigua. En fin, la anécdota con el profesor que mencionaba es de una ocasión en que le comenté que había leído El ocho, de Katherine Neville y que aunque me pareció una buena trama, bien construida y con un interesante cruce de tiempos narrativos (la revolución francesa y el siglo XX)me parecía una historia muy plana, con personajes sin profundidad alguna que se limitaban a reaccionar como lo haría cualquiera en las situaciones que se les presentaban. Él me señaló que en estos tiempos no estábamos para exigirle profundidad a una obra. Eso fue lo que me irritó. ¿Literatura no profunda? No sé cómo llamarle pero en fin, a ese tipo de libro me refiero. Pura vida.