sábado, 22 de agosto de 2009

Paz Soldán sobre Vargas Llosa y Marías

Me gustó mucho este ensayo de Edmundo Paz Soldán sobre Vargas Llosa, Marías y sus diatribas en contra de las nuevas tecnologías y su relación con los escritores. Me parece una clara ilustración de cómo nuestros escritores de referencia se vuelven "viejos héroes", a quienes vemos desde distancias cada vez mayores. Además el ensayo ilustra también una concepción distinta de lo que significa ser escritor en estos tiempos. El elogio del papel, si queremos llamarlo así, lo es también de un intelectual que está desapareciendo--uq.


4 comentarios:

Asterión dijo...

Excelente comentario.

Hace poco leía precisamente un lamento de Marías por el cine de comedia que hace rato no se produce. Por más que tuviera razón (y la tiene), su problema es este mismo: el tiempo termina por rebasarnos a todos. Ante ello, siempre queda la posibilidad de mantenerse lúcido-lúdico el mayor tiempo posible, para no sonar como viejos lapidarios y aburridos.

Todo esto lo leo y lo digo, gracias a tu blog, jeje.

Saludos.

Sentenciero dijo...

El anacronismo de Marías (cuya obra admiro profundamente) y Vargas Llosa no digo que sea lamentable, pero en estos tiempos de crítica en línea, periódicos digitales y páginas de autores y revistas culturales virtuales, resulta algo evidentemente fuera de lugar. Técnicamente, de hecho desconocen que el blog puede hacerse sin derecho a comentarios, con moderación de los mismos, etc.; desconocer que el soporte informático es importante e inevitable es negar la realidad de todos los días.
Deberían ambos hablar con Saramago, por ejemplo.

Juan Murillo dijo...

Cierto lo que decías sobre el cuestionamiento implicito del tipo de intelectual que dicta cátedra desde una columna de periódico, sin derecho a réplica (o con el disminuido derecho de respuesta que ofrecen los periódicos). En el fondo es el fin de esa época de catedráticos intocables y la democratización de los medios de publicación de opiniones. Cualquier nota periodística genera ahora reacciones escritas a las que otros pueden referirse en el futuro, siendo este post un ejemplo. Si a uno le ha tomado toda la vida ganarse una columna de periódico, y de pronto cualquier hijo de vecino puede abrir una en internet, el motivo del disgusto resulta evidente.

Sin embargo, me parece exagerada la reacción de MVLL. No creo que exista posibilidad de que la pantalla desplace al papel como medio de lectura. Me resulta imposible imaginarme a alguien que pudiera leer La Fiesta del Chivo o La Guerra del fin del mundo en un monitor. Tampoco imagino que de pronto la industria editorial se ponga a imprimir desaforadamente toda la microficción bloguera que abunda por ahí. Las cosas han cambiando en cuanto a lo fácil que es opinar, pero la literatura en sí misma no a cambiado mucho, ni creo, la verdad, que cambie.

Lo que sí es posible que cambie, y que de hecho está cambiando drásticamente a causa de internet son los hábitos lectores: la duración del lapso de atención promedio, la predilección por el texto corto y correlativamente por el texto ligero y la consiguiente dificultad para leer algo extenso y pensar profundamente en lo que ahí se dice. Estos cambios en el lector pueden terminar transformando más profundamente a la literatura que la afición de los escritores por mantener blogs.

JuSe dijo...

Hola,

Solo para apuntar que, cuando se profetiza la desaparición del libro, se está hablando de la supremacía del texto virtual sobre el tradicional. Es decir, de una marginación que conllevaría a tener como "única" fuente de conocimiento a los textos virtuales.

Por poner un ejemplo: el LP, sigue existiendo (se sigue vendiendo), pero es como si no lo hiciera. Cultivado por unos cuantos (quizá los más conocedores) se ha convertido en víctima de la revolución tecnológica. Si usamos este ejemplo para entender el problema del libro, se verá que la literatura, como principal propulsor de la cultura, irá perdiendo peso progresivamente.

En lo que se refiere al artículo de Paz Soldán. Me parece que asocia el empobrecimiento de la literatura en función únicamente de los escritores y sus escritos. Eso me parece un error, puesto que la obra literaria de por sí no le da sentido a la literatura. El hecho de que, por razones prácticas, la literatura sea simplemente libros, no quiere decir que se pueda extraer de estos el destinatario que le es implícito, a la hora de afrontar el problema que Vargas Llosa llamo el empobrecimiento de la literatura.

Juan Murillo:

Comparto tu primer y último párrafo. En lo que respecta al segundo: yo tampoco veo a alguien leer La guerra del fin del mundo, o las obras de Shakespeare, o las de Cervantes en un e-book. Ese es el peligro, precisamente: ante la imposibilidad (quizá esto que diga sea un prejuicio, no lo sé) de leer obras complejas por x razones, el grupo de lectores (de verdaderos lectores) de esas obras disminuya. Estos lectores, al ser un grupo reducido, representarían la marginalidad en la que viviría la literatura si es que el e-book llegase a vencer al libro, solo por poner un ejemplo concreto. Eso es, me parece, a lo que se refiere Vargas Llosa cuando apuesta por la sobrevivencia de los libros.

Aquí dejo links que tocan el tema:

http://www.papelenblanco.com/libro-digital/el-futuro-posible-o-probable-del-libro

http://www.reporterodelahistoria.com/2009/02/entrevista-roger-chartier.html